Soy un vagamundo, tan solo me falta la mujer hermosa para recorrerlo todo, la libertad y conquistar esta patria fracturada. Sin búsqueda de éxito pretendo forjar mis sueños, ¿Cuantas líneas, versos, días, suspiros quedan para lograr el cometido? En estos diez lentos años de mi vida y cuestionable consciencia, la prisa no ha procurado demasiado y es que la prisa es un monstruo que subyuga, y cuando ya es tarde morimos la vida y vivimos la muerte.
Anoche maté a Guevara, siendo riguroso en esto, me pareció sencillamente perfecto. No tenía nostalgia de su historia, ni de sus logros. Tenía nostalgia del recuerdo que aquello producía: los defectos, el trato humilde es lo que siempre echaré de menos.
Así como en la isla, pescadores de certeza que se alimentan del desconcierto y redes noctambulas que ahorcan estrellas aturdidas por el desgarbado sol insular.
Yo seguiré embarcado en esta lancha pesquera, porque el pescador no es solo un guerrero, un kaweskar, ni un piel de hueso. El pescador es existencia, el pescador es solo pescador, ya que en si mismo se esconden los mundos, prescindiendo incluso a veces del pensamiento.Esa es la idea de trascender.
No sé porque me da tanta pena leer esto, por ahora seguiré tirando éstos, mis pensamientos a la basura.
miércoles, 27 de mayo de 2009
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