
Instrumento puro y sin sentido,
Único lince montés de seis garras,
Espejo de sueños, monitor de la razón,
Espejo de sueños, monitor de la razón,
Inconciliable mensajero del Olimpo.
Guitarra onírica,
Que en tus cuerdas escondes los mundos,
Y tu cintura despierta en mí la naturaleza endémica,
La fiel figura imposible de la libertad.
Tu silueta de fértil musa discontinua,
Tu voz de plata latina oriental,
Tu razón de tomar mis brazos como los tuyos,
Plasman en tu abdomen mi verdad.
Tus brazos inconclusos muestran el fin de tu deseo, diosa narcisista del ego, Venus de Milo, ¿Qué razón ha de existir en esta falta, sino para que algún otro indefenso toque, como con tus propias manos la belleza de tus cuerdas y engendren así juntos la cúpula de tu deseo?
Tomo tu cuerpo por la cintura, tu cabeza se inclina con suave elasticidad de tela y tu cuello espera ansioso la seductora prisión de una llave de Fa. Con tu mano derecha pones la mía sobre tu abdomen y con suaves caricias comienzas a blasfemar indisolubles voces multiformes.
Un sonido total, una armonía perfecta, un canto oscuramente femenino, un continuo flujo de símbolos que dejan en vergüenza al lenguaje.

Por fin llegó la luz en Chilolac, ..., soy de tus mismas tierras, pero hacia el cerro, vecinos de Nercón, gracias por los datos, voy a recorrerlos...
ResponderEliminarque vientos son estos no?..., parte de la gracia Chilota....parece que mi cabaña va a salir a volar con ellos.....
Saludos.
Daniela.